Noticias

Si hay una categoría del Dakar en la que es difícil hacer un pronóstico este año esa es la de motos. Desde que Nani Roma ganase en 2004 y se pasara a los coches nunca el dorsal 1 había quedado desierto. Sin Marc Coma ni Cyril Després, todas las apuestas deberían apuntar a Joan Barreda. Sin embargo, el sentir es que la categoría está más abierta que nunca.

El líder de Honda, que llega algo justo de preparación después de un año complicado por las lesiones, no reclama con especial ahínco el rol de piloto referencia: "No me importa que no me consideren el jefe, puede hasta ser positivo", asegura en conversación con MARCA. Incluso, anticipa que su táctica va a ser más defensiva que ofensiva: "Habrá que saber esperar porque esta Dakar va a ser muy largo. Un día podrás estar primero y al siguiente sexto porque hay muchos pilotos capaces de ganar etapas".

Cinco candidatos, entre ellos, Barreda destaca a tres nombres de KTM: "Matthias Walkner como campeón del mundo, Viladoms, que hará valer su experiencia, y Price que ya mostró su velocidad el año pasado" y a la Husqvarna de Pablo Quintanilla, un gran conocedor del terreno que ya rozó el podio en 2015. Honda opondrá, además de a Barreda, al portugués Paulo Gonçalves, segundo en 2015. Y sobre todo, una nueva CRF 450 Rally menos compleja que la del año pasado. Veremos si lo suficiente como para acabar con las 14 victorias seguidas de KTM.

En esta lista de pilotos capaces de imponerse en cualquiera de las especiales también deben figurar Helder Rodrigues -líder de Yamaha- y un ramillete de españoles, entre los que destacan Gerard Farrés y su KTM del equipo Himoinsa y Joan Pedrero, que vuelve a Sherco. Veremos qué son capaces de conseguir los ilustres endureros que llegan este año al Dakar como Iván Cervantes (Himoinsa), Antoine Meo (KTM) o Alexandre Pela Renet (Husqvarna): en total, 11 títulos mundiales.

Laia Sanz luchará de nuevo por el top ten y por mejorar la quinta plaza en una etapa lograda en 2015. Si lo consigue, habrá igualado o superado uno de los récords que le quedan: el cuarto puesto parcial logrado por Veronique Anquetil en una de las etapas del Dakar de 1984.

En los coches la pelea también parece abierta a muchos nombres, en especial en la primera semana, sin apenas arena y donde la velocidad de los pilotos de rallies puede hacerles brillar. Peugeot llega, esta vez sí, con un coche con una velocidad más cercana a la de los Mini -Sainz cifraba el déficit del 2008 del Dakar 2015 en 1,5-2,5 segundos por kilómetro-, y no digamos Toyota, que ya el año pasado aguantaba el pulso con los coches alemanes y este año, con el nuevo motor gasolina, podrían dar más de un susto a los pupilos de Sven Quandt, que tendrá que manejar bien la jerarquía en su equipo, porque el vigente vencedor del Dakar, Nasser Al-Attiyah, va por libre y ni Nani Roma ni el argentino Orlando Terranova van a respetar los galones del Mini con el dorsal 300.